Dónut helado de frambuesa
Ahora que se acerca el calorcito, vamos a dedicarnos un postre o una merienda que, además de sano, es fresquito y vistoso. Os presento el dónut helado de frambuesa que os llevará un total de 10 minutos preparar (y algo más esperar a que estén congelados, claro…)
Generalmente preparo el dónut helado de frambuesa con frambuesas de mi huertito, pero estas salen sólo en pleno verano, así que una opción para adelantar esta ricura es comprar las frambuesas ya congeladas. De esta manera, además, aceleramos también el tiempo de espera antes de degustarlo.

Incluso, si te apetece, puedes comprar una mezcla de frutos rojos o frutos del bosque congelados y así le das otro toque al helado, aunque a mí me gustan especialmente las frambuesas por su acidez. Me parecen súper refrescantes.
Otra versión, que hago a menudo cuando la producción de frambuesas me lo permite, es congelarlas frescas justo después de la recolección, de manera que las tengo disponibles todo el año. Así puedo hacer no sólo el dónut helado de frambuesa, sino también salsa de frambuesa que acompaña a las carnes a la perfección. O usarla como acompañamiento para las tortitas del desayuno, que es algo que mi cachorrita adora.
Dónut helado de frambuesa
Ingredientes
- 100 g. de queso mascarpone,
- 1 yogur -mejor si es griego, pero te vale el que tengas-
- 100 g. de frambuesas (frescas o congeladas, pero enteras)
- 2 cucharadas de miel (ajusta la cantidad al gusto de dulzor que tú prefieras),
- para la cobertura: chocolate blanco o negro especial de repostería.

Elaboración
- Lava bien las frambuesas y pártelas en trozos no muy pequeños.
Si son congeladas, puedes darle un golpe de triturador con un robot de cocina. - Mezcla el mascarpone con el yogur y la miel.
- Añade las frambuesas.
- Comprueba que están a tu gusto, sobre todo el punto de azúcar y, si es así, rellena los moldes de dónut con la mezcla.
- Llévatelo al congelador durante un mínimo de 4 horas o hasta que estén completamente congelados.
- Prepara la cobertura fundiendo chocolate blanco o negro. O los dos.

Saca los donuts de frambuesas ya congelados de sus moldes y vierte el chocolate fundido sobre ellos. Verás que es como magia porque, en cuanto el chocolate caliente entra en contacto con la superficie helada, se solidifica, ¡a mí me encanta verlo!
Puedes comerte el dónut helado de frambuesa en este momento o meterlos en un recipiente cerrado y conservar los demás en el congelador para más adelante.



