Bollitos multicereales extrajugosos
Para hoy tenemos unos bollitos multicereales extrajugosos, ideales para unos bocatines. Están hechos con una mezcla de harina que he comprado ya elaborada por el fabricante que lleva, entre otros cereales, trigo, centeno, sarraceno, algarroba y una variedad de semillas. Vamos, difícil de replicar al pie de la letra pero, por otro lado, fácilmente imitable utilizando los culillos de harinas variadas que van quedando en los botes de los panaderos caseros. No lo niegues: a ti también te ha pasado.

Antes de explicar la receta con detalles, va un truco 🔝 para hacer que los bollitos multicereales sean extrajugosos. Bueno, en realidad este truco vale para darle un plus de jugosidad a cualquier bollito casero, independientemente de sus ingredientes. Puedes usarlo también con unos panecillos de avena o con los panes de hamburguesa para que salgan como si fueran una nube.


Ahí va, secreto desvelado: una vez formados los panecillos, déjalos levar casi hasta su límite dentro de un recipiente que puedas meter al horno con tapa.
Una vez levados, precalienta el horno, pero no hace falta que esperes tanto como cuando horneas un pan normal (para lo que se requiere el horno muy caliente, modo infierno). En esta ocasión nos vale con que esté caliente.
Introduce los panecillos en el horno pero dentro de tu recipiente con tapa; tapa incluida. Es decir, los panecillos van al horno dentro de un molde tapado.
Calor sólo abajo durante 15 minutos a 250º. Pasado este tiempo, se retira la tapa, se baja la temperatura a 210º y se pone calor arriba y abajo durante 10 minutos más para que los panecillos terminen de dorarse.
¿Qué conseguimos con este método de horneado?
Al hornear los bollitos multicereales extrajugosos -o cualquier otro pan- tapados, conseguimos que el vapor generado por el propio pan se quede dentro del recipiente y, de alguna manera, humedezca aún más la masa. Digamos que el vapor no se escapa, queda encerrado en el recipiente que tiene tapa y en contacto con la masa, consiguiendo así un plus de humedad.
Bollitos multicereales extrajugosos

Ingredientes
- 500 g. de harina multicereales (o mezcla de restos de harina que tengas en tu despensa: procura que una parte sea de harina de centeno o harina integral),
- 300 ml. de agua (puedes usar leche)
- 150 g. de masa madre activa y lista para entrar en acción.
Si no tienes o no quieres usar masa madre, puedes poner 10 g. de levadura fresca de panadero. - una cucharadita de sal.
Elaboración
- Coloca todos los ingredientes en el cuenco de la amasadora o en el robot u otro utensilio que utilices para amasar.
- Amasa hasta el desarrollo del gluten, teniendo en cuenta que según la mezcla de harinas utilizada, esto puede no ocurrir igual que cuando usamos harina de fuerza o panadera.
Especialmente, en caso de usar harina de centeno, la textura de la masa puede ser un poco como de barro. Es normal. - Deja reposar la masa en bloque, en el mismo cuenco en el que has amasado o en otro recipiente, durante un par de horas o más en función de la temperatura exterior y de si has usado levadura o masa madre:
– a más calor, menos tiempo de levado,
– con levadura, menos tiempo de levado. - Vuelca la masa en la superficie de trabajo ligeramente enharinada, desgasifica y divídela en tantas porciones como bollitos pretendas hacer. En mi caso, hice 10, dividiendo la masa por la mitad y cada mitad en 5 porciones más o menos iguales.
Más o menos: no me gusta tener que andar pesando para que los bollitos tengan exactamente el mismo tamaño… - Bolea cada porción hasta darle forma de bola y ve colocándolos en el recipiente con tapa en el que vayas a cocinar tus bollitos multicereales extrajugosos y tápalo.

- Ahora toca seguir las indicaciones que di más arriba, mi truco para que los bollitos sean nubes que rellenar con lo que cada uno quiera para gozar: dejar que leven casi hasta el límite, introducir en el horno que puede estar solamente caliente, hornear tapados durante 15 minutos con calor sólo abajo y, finalmente, quitar la tapa y finalizar el horneado con calor arriba y abajo para que se doren.
Cuando estén templados y podamos tocar los bollitos con las manos sin quemarnos, podremos serpararlos y disfrutar con ese olor a pan recién hecho, junto con la satisfacción de una miga esponjosa y delicosa:




