Carpaccio de calabacín
Carpaccio de calabacín
Todos sabemos lo que es el carpaccio: a priori son laminas finísimas de carne, generalmente de vacuno, que se consumen crudas acompañadas de un buen aceite de oliva, queso parmesano y rúcula, un plato tipiquísimo de la gastronomía italiana y delicioso como todo lo que cocinan ellos.
A partir de ahí, cualquier ingrediente es susceptible de ser carpaccieado. Es el caso de muchos vegetales que pueden consumirse crudos, por ejemplo los champiñones y, en el caso de la receta de hoy, los calabacines.
El calabacín tiene fama de ingrediente discreto, de esos que se adaptan a todo y rara vez protestan. Pero no caigamos en el error de pensar que son aburridos y sosos. Me he empeñado en demostrarlo repetidamente, sobre todo desde que cultivamos nuestro propio huerto. Como ejemplo podéis ver el maravilloso tartar de calabacín que suele acompañar muchas de nuestras comidas veraniegas, las palmeritas de calabacín ideales para un aperitivo en familia o los vistosos rollitos de calabacín y aguacate.
Hoy vamos a explorar otra receta original con calabacines: carpaccio de calabacín.

Como indispensable os diré que para esta receta es importante elegir calabacines pequeños para que tengan poca o casi ninguna semilla y de carne tersa y firme porque será más fácil de partir en láminas finas y más agradable al paladar al consumirlo crudo.
Carpaccio de calabacín
Ingredientes para 2 personas
- 1 calabacín. Recuerda elegirlo pequeño como he explicado anteriormente.
- 1 pechuga de pollo,
- 2-3 cucharadas de pesto casero,
- 2 cucharadas de nata fresca,
- aceite de oliva virgen extra,
- sal,
- como elemento crujiente, he elegido unos mini pretzel de Lorenz Snacks, que encontré en mi Degustabox de este mes. El puntito salado y crujiente que le aportan al carpaccio de calabacín es absolutamente maravilloso. Casi imprescindible, diría yo.

Para el pesto
- Un buen puñado de hojas de albahaca fresca
- 1 diente de ajo pequeño
- 30 g de parmesano
- 20-25 g de piñones.
Si no tienes piñones puedes sustituirlo por cualquier otro fruto seco. A mí me gustan especialmente los anacardos porque su color blanquecino no interfiere con el verde intenso de la albahaca. - Aceite de oliva virgen extra
- Sal
Cómo preparar el carpaccio de calabacín
1. Empieza por el pesto
Tritura primero los piñones y el parmesano. Si el queso está muy duro, usa un robot potente, como la thermomix, y hazlo por separado.
Si tienes albahaca fresca, aprovéchala: tritura las hojas con el ajo. Añade los piñones, el parmesano los piñones y el aceite de oliva virgen extra hasta conseguir la textura que buscas. Ajusta de sal y reserva tapado para que no se oxide y la albahaca pierda ese bonito color verde brillante.

2. Cocina el pollo
Salpimenta la pechuga y cocínala en una sartén con un poco de aceite hasta que esté bien hecha y dorada por fuera. Déjala reposar unos minutos antes de cortarla en tiras o trozos pequeños.
También puedes usar, por ejemplo, trozos de pollo asado que te hayan sobrado.
3. Convierte el calabacín en carpaccio
Lava el calabacín y córtalo muy, muy fino. Una mandolina te facilitará bastante el trabajo, aunque también puedes hacerlo con un cuchillo bien afilado y un poco de paciencia.
No necesitas cocinarlo: las láminas finas de calabacín se comen crudas y son precisamente las que dan al plato esa textura fresca y ligera.
Colócalas directamente en el plato, ligeramente superpuestas.
4. Monta la ensalada
Reparte cucharaditas de pesto sobre las láminas de calabacín.
Añade el pollo en el centro del plato y, sobre él, un par de cucharadas de nata fresca. Termina con los mini pretzel, que puedes dejar enteros o romper ligeramente con las manos para repartirlos mejor.
Un hilo de aceite de oliva, un poco de pimienta negra y, si lo necesita, una pizca de sal.
Y ya tienes el carpaccio listo.
El punto crujiente es importante
No te saltes los pretzel pensando que son simplemente un adorno. Son precisamente los que cambian la ensalada: aportan crujiente, un punto salado y ese contraste con el calabacín y la salsa cremosa que hace que el plato resulte mucho más interesante.
Puedes utilizar otros frutos secos o algún otro elemento crujiente, pero los mini pretzel le quedan especialmente bien.
Ficha final
Tipo de receta: ensalada / plato único
Raciones: 2
Preparación: 15 minutos
Cocción: 10 minutos
Tiempo total: 25 minutos
Dificultad: fácil
Cocina: mediterránea
Conservación: una vez montado, es mejor consumirlo en el momento para que el calabacín conserve su textura, los pretzel sigan crujientes y el pesto no se oxide al contacto con el aire.




